Opinión
0

La modernidad no debe terminar con las tradiciones

 

200A4072Asistimos estos días, todavía atónitos, al inminente desembarco en nuestras canchas deportivas de la modernidad futbolera, con nombre corto Dux acompañado de Internacional, de un equipo de fútbol profesional, cuya vinculación a este municipio es NINGUNA. Este equipo, con un presidente inglés Stephen Newman, viene ya rebotado ya de otros municipios de la Comunidad de Madrid, y aún no sabemos con que intenciones su directiva han puesto la vista en este “oasis” a 17 kilómetros de la Puerta del Sol.

Últimamente tendemos a politizar y polarizar todo, con este asunto nos ha pasado lo mismo, sin pensar en el daño final, en las consecuencias que el propio sectarismo nos conduce a NO ver más allá de nuestras cortas orejeras ideológicas colocadas de antemano. Lo que ocurre al otro lado de la valla ideológica propia, no es propio, no me interesa, lo mío es lo mejor, lo correcto. Además lo aderezamos y envolvemos con la bandera de “pensando, por encima de todo, en los vecinos de Villaviciosa”, y ya nos quedamos tranquilos.

Los grandes partidos, dirigidos por regionales ajenas a los problemas propios de un lugar en concreto, dictan normas, aplican el régimen interno de partido, y pasan como elefante por cacharrería, en los detalles que nos afectan a los vecinos, al pie de calle. Pero ésta es la marca de la casa, la que diferencia de estar igual de cerca de Madrid capital que Móstoles, y no ser una gran urbe. Así empezamos a perder identidad.

Ahora la Agrupación Deportiva Villaviciosa de Odón, está en serio peligro de desaparición, a corto plazo no, nos lo venderán como una absorción necesaria para el crecimiento del deporte, pero a medio plazo, pero cuando este equipo se canse de “ordeñar la leche” y decida marcharse de aquí, no quedará ni la V del escudo de Villaviciosa, como ha hecho hasta ahora.

El Villa es una seña de identidad local que el año que viene cumplirá 50 años oficiales, pues el origen del fúlbol en Villaviciosa se remonta mucho antes; primero en las eras colindantes al castillo donde jugaban nuestros ancestros, después en el campo de “don Ramón”, aproximadamente ubicado en el actual Coliseo de Cultura, después en la mítica “Estación”, y por último en el Gutierrez Mellado, hoy Hispacio, por muchos años seguidos.

Por este equipo aficionado han pasado muchos jugadores, mejores y peores, unos de aquí, otros de fuera que eran amigos de estos, venían a jugar con ellos; algunas veces se enamoraban de alguna chica y se quedaban para siempre, otros han salido de esta cantera y han llegado al olimpo de la primera división, sin perder el origen de donde presumen de venir: Villaviciosa de Odón.

Este club ha paseado el nombre de Villaviciosa de Odón durante más de medio siglo por toda la Comunidad de Madrid, e incluso por parte de España, cuando jugó los play off de ascenso a 2a B. De este club han salido grandes personas que dieron todo altruistamente por estos colores, el Puños, Goyo, Eusebio, Félix…, innumerables, y todos han sumado y ayudado a crecer a este equipo, a que esta agrupación siguiera adelante en la práctica y enseñanza del fútbol base.

No podemos ni debemos permitir que esto se pierda. No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras nuestros actuales dirigentes políticos locales ven más el posible negocio, que el romanticismo de una cantera de chavales. El actual equipo de gobierno capitaneado por un alcalde de Ciudadanos, sin conexión, sin la más mínima sensibilidad, a todo lo anterior, ve con buenos ojos algo que muchos no entendemos. El Psoe, con personas todas de Villa, calla y aprueba. Navarro, desde su soledad, acuña aquella frase de “para lo que me queda en el convento…”. Vox, que presento este proyecto al alcalde, critica la opacidad en los trámites, pero no llega más allá, y sigue de perfil. El PP dividió sus concejales y unos lo apoyan, dejados llevar por los cantos de sirena y otros, minoría, lo rechazan. IU, también lo rechaza y Más Madrid, en este tema, no se pronuncia, y me mantiene al abrigo del equipo de gobierno al que aupó a la alcaldía.

Me gustaría que en este tema se prescindiera de ideologías, y se pensara en el fútbol base, que será el mayor perjudicado, aunque me temo que ya es tarde.

Malos tiempos para el deporte local, malos tiempos para todos los hombres, ahora también mujeres, nombres con apellido, innumerables personas que forjaron y forjan su huella de trabajo en esta escuela y club de fútbol.

Buenos tiempos para los malos políticos. Luis García.

 

Compartir:
  • googleplus
  • linkedin
  • rss
  • mail

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies