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- El Alcalde lleva a cabo una importante del Equipo de Gobierno cambiando al conceja de Seguridad
A poco de un año de las próximas elecciones muncipales
El Alcalde lleva a cabo una importante remodelación del Equipo de Gobierno cambiando al concejal de seguridad
Todavía recordamos el ímpetu con el que este Equipo de Gobierno dirigido por José Jover comenzó su andadura esta legislatura y con las dificultades de todo tipo que se encontraron a su llegada. Dentro de sus prioridades estaba la de poner freno a los privilegios de una parte importante de los funcionarios de este Ayuntamiento y con peor imagen, a nuestro juicio, ganada a pulso entre los vecinos, nos referimos a la Policía Local. Para tal cometido el Alcalde pensó en una persona en concreto, se trataba de José María Bravo Balmori. Le nombró concejal de Régimen Interior, Personal y Seguridad, entre otras áreas. Dentro de las previsiones estaba la de traer un Jefe de Policía para poner un poco de orden, y para el que se llegó a crear la plaza. Desde ese momento comenzó el pulso con la Policía Local.
Muchos llegamos a pensar que esta vez iba en serio y que por fin un equipo de gobierno iba a ser capaz de poner coto a las continuas exigencias de este colectivo y que no iban a aceptar las acostumbradas presiones.
Esta postura del Ayuntamiento conllevó el que estuviéramos sin policía días tan significativos como los de Navidad, se produjeron bajas médicas en aluvión, también el concejal de seguridad Bravo Balmori sufrió en su casa y vehículo la visita de vándalos “anónimos”, y por supuesto, aumentó la sensación de mal trato de la policía a los vecinos, hecho que lo único que consiguió es empeorar la imagen de este colectivo en el pueblo, siempre a nuestro juicio.
En un momento determinado el alcalde decide cambiar de rumbo y la primera medida que toma es la de quitar la concejalía de Régimen Interior y Personal a Bravo Balmori, al tiempo que se decide curiosamente que ya no es necesario traer un nuevo de Jefe de Policía. Esta concejalía pasa a la Primer Teniente de Alcalde Encarna Dávila, y la primera consecuencia es retomar las negociaciones cuyo resultado ha sido el de darles a este colectivo todo lo que han pedido, con el consiguiente regocijo de los policías, que por cierto copan todos los puestos de representación sindical menos uno .
Como remate a esta marcha atrás, hace pocos días el Alcalde ha decidido quitar la concejalía de Seguridad a Bravo Balmori para dársela a Sonsoles Porras concejal hasta ese momento de Cultura, Educación, Menor, y Familia.
Según el Alcalde esta medida se toma por que la concejalía de Seguridad quema mucho y se hacía necesario un cambio, y que ha escogido a Sonsoles Porras por considerarla la más capacitada para esta responsabilidad. También nos recalcó que es la primera vez que una mujer asume esta concejalía.
Este cambio ha supuesto que varíen las tenencias de alcaldía, perdiendo la tercera tenencia Bravo Balmori a favor de Sonsoles Porras, al tiempo que se crea la cuarta tenencia de alcaldía para Miguél Ángel Ron en reconocimiento a su buen trabajo. También se da la dedicación exclusiva al concejal de Hacienda Joaquín Navarro, hasta ahora sin sueldo y se le da a Bravo Balmori la concejalía de Juventud.
En definitiva, y con todas las salvedades, en Villaviciosa de Odón seguimos teniendo nuestro particular colectivo de “controladores aéreos” y habrá que esperar a que José Blanco se decida también a dictar por decreto una ley nacional que ponga límite y freno a las exigencias continuas de las Policías Locales, lo que ha llevado a que tengan unos sueldos y privilegios muy superiores que los de otros colectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, y si ya los comparamos con la Guardia Civil es para echarse a llorar.
Dicen que generalizar es cometer una injusticia y estamos de acuerdo en parte. Por supuesto que hay policías locales que deberían ser un ejemplo para el resto, pero no se hacen ver o notar por no enfrentarse con los compañeros, y por supuesto se benefician de las continuas exigencias y de la “bondad de los políticos” que por no complicarse la vida, terminan accediendo a todas sus pretensiones.
Algún día publicaremos los privilegios de los que gozan los funcionarios de Villaviciosa de Odón, y que se han ido consolidando legislatura tras legislatura ante la laxitud de sucesivas corporaciones.
En definitiva, no hay nadie que se atreva a poner el cascabel al gato. Y mientras tanto la nómina municipal sigue creciendo sin ningún límite, y los impuestos siguen creciendo, también sin límite, los salarios privados bajando y el paro disparado.