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El miedo

delpozo

El miedo primitivo, la emoción básica, ha sido el motor para la vida; para  el conocimiento y la resolución de problemas del hombre en toda su historia. Pero también el miedo ha sido el mayor motor de manipulación de los ignorantes y hoy es el instrumento más poderoso del neoliberalismo; marco actual de entendimiento de nuestra realidad.

Hace 20 años ya…, con mi hijo en brazos, veíamos tras el cristal los fuegos artificiales de la noche de la pólvora. El me miraba buscando mis gestos para saber reaccionar ante tamaño estruendo; asustarse o disfrutar del espectáculo que entraba por la ventana.

Muchas veces aprendemos de los demás qué debe producirnos miedo y cómo responder al mismo.

¡Que viene el coco!, el lobo, los fantasmas, el dolor provocado… son elementos  con los que comenzamos nuestro camino de aprendizaje desde niños, luego el miedo al fracaso, a la opinión de los demás, a no ser aceptados o queridos nacen como nuevos motores para inclinar la balanza hacia un comportamiento definido…Las religiones nos ofrecen el miedo a lo que vendrá después de la muerte, la política a lo que tendremos durante la vida.

Hoy más que nunca vivimos asustados. La crisis económica, el terrorismo internacional, la inseguridad, la invasión de los inmigrantes… ha ayudado a los profesionales del “asustamiento” a generar argumentos para influirnos a través de los medios de comunicación que ellos mismos controlan. 

Al igual que en las formulas empleadas  en el comercio “crear la necesidad para poder cubrir la necesidad”, nos enseñan cuales pueden ser nuestros miedos, para ofrecer las protecciones que luego nos cobran; aumento de los impuestos, subida de los precios, reducción de las ayudas sociales….

En la teoría del neoliberalismo, toda crisis real o percibida es una oportunidad para aplicar políticas de ajuste, pero  es necesario que sean aceptadas por los que los sufren. Cargados de los miedos que nos han ido enseñando a tener, somos capaces de dar por valida cualquier medida que nunca hubiéramos aceptado en otras circunstancias. 

Se utiliza el “Divide y vencerás”, famosa frase atribuida a Julio César, ya que paralizados por un miedo difuso, nos metemos en un rincón, nos separamos del resto y  haciéndonos más individualistas somos más manipulables y sumisos.

Aprendí de mi padre, y así he querido trasmitírselo a mi hijo; que el miedo se supera enfrentándose a él. Con la información y estudio de aquello que nos lo produce y sobre todo; y aplicando la misma frase de Julio Cesar en otro sentido, para convertir un gran miedo en pequeños problemas solucionables. 

No estaría de más, poner en tela de juicio las teorías neoliberalistas, analizando otras formas de ver nuestra realidad, promocionando otros valores menos individuales, y mirando cada uno de nuestros miedos paralizantes, sin pereza de pensamiento ni delegación en otros. Estudiarlos y distinguirlos de espejismos creados para utilizarnos y subyugarnos. 

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Escrito por: Miguel Fernandez del Pozo