Editorial
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Todavía estamos a tiempo

 

09062014-imageHan transcurrido siete meses desde que nos despertáramos con la sorpresa de que ninguna de las dos fuerzas políticas más votadas en las elecciones municipales, el PP y Vox, gobernaban en Villaviciosa y ello a pesar de que juntos tienen una holgada mayoría absoluta. Hay diferencias ideológicas entre ambos partidos, pero estas no son insalvables, existiendo un pacto nacional PP-VOX que de cumplirse en nuestra localidad habría llevado a Pilar Martínez, cabeza de la lista más votada, el PP, a la alcaldía de Villaviciosa.

Lo normal es que gobierne el partido más votado o el segundo -si este es capaz de articular una mayoría alternativa con otros partidos-. En el caso de Villaviciosa, por el contrario, gobierna una coalición de partidos minoritarios formada por Ciudadanos, PSOE y AVPV -candidatura independiente de Joaquín Navarro-, que juntos suman 7 concejales, lejos de la mayoría absoluta de 11 escaños. El alcalde de Villaviciosa, José Luis Pérez Viu, persona sin vínculo con nuestra localidad, impuesto como candidato por la organización regional de Ciudadanos, es uno de los alcaldes de toda España con menor apoyo electoral —tres concejales con el 13,5% de los votos—. El hombre fuerte del gobierno local no es él, sino Joaquín Navarro, el cual concentra los poderes más relevantes —hacienda, contratos públicos y urbanismo entre otras responsabilidades—, a pesar de contar con un único concejal.

Los problemas de esta coalición no han tardado en surgir. Es un gobierno carente de mayoría suficiente para gobernar, sin coherencia política interna, inmerso en la parálisis y el desorden. De hecho, no ha podido aprobar unos presupuestos para el año 2020. Además, se ha visto salpicado por escándalos que han afectado a dos de los tres socios de la coalición. Uno de los concejales de Ciudadanos, Jesús Serrano, ha dimitido por haber cometido irregularidades urbanísticas y estar pendiente una investigación solicitada por el PP por si su propiedad estuviese siendo utilizada como residencia de estudiantes sin declarar.

Por otro lado Joaquín Navarro está siendo investigado por un delito de falsedad documental por la denuncia de los mismos que le han colocado (VOX) y con los que hasta hace poco compartía días de vino y rosas que ahora se han transformado en hiel y espinas. Su cese resultaría lógico, pero el alcalde es tan débil políticamente que es incapaz de cesarlo. Se cumple así la máxima de que lo que empieza mal solo puede ir a peor.

La investidura de Pérez Viu fue un error, explicable por motivos que nada tienen que ver con nuestra localidad. Al parecer los dos líderes nacionales de Vox, Espinosa de los Monteros y Monasterio, vetaron a Pilar Martínez como alcaldesa en represalia por haberse visto afectados en el pasado por la lucha que desarrolló Pilar contra los promotores de lofts ilegales en Madrid durante su etapa como concejal de urbanismo de la capital. Desde luego, no merecemos la ingobernabilidad que padecemos y menos aún por un motivo tan ruin. Urge que los partidos se sienten y devuelvan la normalidad a nuestro municipio. Cs y Vox tienen la principal responsabilidad de reparar lo que mal se hizo. Háganlo, el bienestar de Villaviciosa lo exige.

 

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