Opinión
0

Todos los blancos somos negros

 

Miguel Sainz

Miguel Sainz

Hace 61 años que murió Boris Vian de un certero ataque al corazón al comprobar que la adaptación al cine de su novela “Escupiré sobre vuestra tumba” no se ajustaba a la historia de un negro de piel blanca que saldaba en vidas y en sexo la muerte de su hermano muerto a manos de supremacistas blancos.

Existen muchos episodios en la vida que te hacen morir, incluso algunos que te hacen vivir. El denominado presidente de España es un protagonista en nuestro relato, el de un inocente asesino a sueldo del Estado. Todos los componentes de la novela negra en un solo personaje, oscuro y siniestro, que emplea negros para escribir su tesis o negras para su libro, que otrora manejaba una tarjeta negra en su puesto en Caja Madrid, que apunta a un panorama negro con su política económica y que ha puesto blanco sobre negro la cifra de fallecidos en España.

Habla de descarbonizar nuestro país y no es aventurado asegurar que los Reyes Magos traerán en sus próximas navidades piedras negras como el azabache, como el coltan que extraen manos negras para que los móviles funcionen, como la pizarra de los tejados oscuros de la sierra de Francia, donde la miseria luce brillante bajo la lluvia fina.

Todos los óbitos nos hacen lucir nuestras mejores galas negras y las blancas cuando los fallecidos son negros. No hay más destino para la raza humana que simplificar el destino propio y ajeno al considerar el color como determinante de la misma raza. Decía Martin Luther King que soñaba con una sociedad “que juzgue a las personas, no por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter” (Discurso en la Marcha de Washington, 1963) y ahora resulta que el discurso parafascista considera que un negro se ha blanqueado la piel tal y como tuitea la televisiva Paula Vázquez sobre Bertrand Ndongo, donde supone que debe ser un blanco que se ha sometido a un tratamiento de oscurecimiento de piel, pues ningún negro genuino podría defender a Vox. Allende los mares Kanye West perdió su raza negra por su apoyo a Trump.

Los blancos hemos perdido todos los derechos para poder ser negros, al igual, los negros ya no pueden ser blancos. Nos queda el consuelo, al menos, sobre la evidencia de que “Todos los muertos tienen la misma piel” citando a Vernon Sullivan. 

 

Compartir:
  • googleplus
  • linkedin
  • rss
  • mail

Escrito por: Miguel Sainz

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies